┬┐COMBINAN MIS MANCUERNILLAS?

┬┐COMBINAN MIS MANCUERNILLAS?

Tortuga:    ¿Está bien el nudo de la corbata? ¿El fistol? ¿El peinado?
Aquiles:    Me preocupa esa mirada suya. Esa actitud tan...
Tortuga:    ¿Exultante? ¿Desbordada? ¿Ávida de la gloria y la conquista?
Aquiles:    Eh... yo iba a decir “tan de loco peligroso”.
Tortuga:    Así inician todas las revoluciones, mi amigo. Con una osadía como la que tendrá lugar en pocos minutos.
Aquiles:    Ah. Ya veo. ¿Jueves, verdad? Hoy es día de su tertulia literaria.
Tortuga:    Exacto. Y lo que ocurrirá al rato hará languidecer el día en que Breton dio a conocer su manifiesto.
Aquiles:    Me espanta. ¿Pues qué tiene entre manos? ¿Puedo verlo?
Tortuga:    No sé si deba.
Aquiles:    Estuvo toda la noche en ello, ¿cierto?
Tortuga:    Podría decirse que llevo toda la vida en ello. Quizá sea mi opus magna. El culmen de mi carrera.
Aquiles:    Siendo así, mejor paso.
Tortuga:    No sé si estoy listo para el abucheo, la indignación, el oprobio. ¡Acaso nadie lo esté! Las damas desfallecerán. Los iconos caerán de sus pedestales. ¡Las estructuras se sacudirán...!
Aquiles:    Lo dicho. Paso.
Tortuga:    ¡Está bien! ¡Véalo! ¡Vaya que es insistente!
Aquiles:    Pero...
Tortuga:    ¡Dije que lo vea, si ha de ponerse en ese plan!
Aquiles:    ...
Tortuga:    Se ha quedado mudo. Lo sabía.
Aquiles:    ...
Tortuga:    Yo, como Samuel Beckett... “¡Estoy por que estallen las bombas! ¡Y espero que sean capaces de volar al mundo!”
Aquiles:    ...
Tortuga:    Léalo.
Aquiles:    ¿Cómo?
Tortuga:    Léalo. En voz alta. Que el mundo entero se rasgue las vestiduras.
Aquiles:    ¿Todo?
Tortuga:    Todo.
Aquiles:    Ejem... “Día de sol. Hay una mariposa en cada horror”.
Tortuga:    Duchamp me besaría los pies, ¿no lo cree?
Aquiles:    Y Tablada, a la manera de Annie Wilkes, se los pondría en sentido contrario.
Tortuga:    ¿Qué murmura?
Aquiles:    Nada. Nada. ¿Cómo dice que se autonombran en su club literario?
Tortuga:    “Los rebeldes”
Aquiles:    Queda a la vista.  
Tortuga:    Estará de acuerdo que esto rebasa lo que hizo un colega el jueves pasado con el Canto VII del Altazor. Hasta le aplaudimos de pie.
Aquiles:    No sé si quiera saberlo.
Tortuga:    Cambió un “Lalalí” por un “Lalalú”.
Aquiles:    Qué bueno que Huidobro no vive. O se ahorcaría. Eso seguro.
Tortuga:    Y qué bueno que José Juan Tablada tampoco vive, ¿eh?
Aquiles:    Probablemente lo acusaría, más que de irreverente, de plagiario.
Tortuga:    ¿Qué murmura?
Aquiles:    Nada, que si me permite a mí una osadía, sugiero que lo publique en pasta dura, le meta trescientas páginas y lo venda cerrado. Eso sí que hará la revolución.
Tortuga:    ¡Excelente idea! Había pensado titularlo: “L.H.O.O.Ñ.” ¿Vio? ¡Cambié la Q por una muy mexicana Ñ!
Aquiles:    Casi casi genial.
Tortuga:    Mal que yo lo diga pero... sí, creo que sí. ¿Combinan mis mancuernillas? +

POR ANTONIO MALPICA. Rollero, chorero y cuentero por vocación, ingeniero por equivocación, escribe para niños de 9 a 99, toca horrible el oboe pero en el piano dicen que se defiende. No tiene problema con la llegada del fin del mundo, siempre y cuando no lo agarre a media ducha. Y le va a los pumas.

Imagen: Samuel Beckett y sus Sueños con mujeres que ni fu ni fa.