Hansa Records - KÖTHENER 38

HANSA RECORDS - KÖTHENER 38

Hace unas décadas, antes de que la grabación y masterización musical estuviera al alcance de cualquier persona —por medio de una computadora y software DAW (Digital Audio Workstations)—, los estudios de grabación eran imprescindibles para los músicos que deseaban ser escuchados. Grabar en el lugar correcto, con el productor correcto, era un gran golpe de suerte y los estudios mismos, así como los productores y los ingenieros de audio, se convirtieron en protagonistas de su propia mitología.

Como ejemplo basta con mencionar a los estudios Electric Lady en Nueva York, Sun Studios en Memphis, Abbey Road en Londres, Compass Point en las Bahamas, el estudio de King Tubby en Jamaica y Hansa Records en Berlín.

Hansa Musik Produktion o Hansa Records, fue fundada en la capital de Alemania del Este en 1961, en un edificio de principios del siglo XX que fue construido originalmente como sala de conciertos. Los estudios son parte integral del movimiento cultural y epicentro musical de Berlín, donde se gestaron piezas fundamentales en el rock como Low y Heroes de David Bowie, así como The idiot y Lust for life de Iggy Pop. Ubicado en el número 38 de la calle Köthener, también fue la base de operaciones de muchas bandas de rock gótico y electro industrial como Einstrürzende Neubauten.
La fama de estos estudios se debe a figuras como el productor Gareth Jones y los ingenieros de audio Edu Meyers y Tom Müller, este último estuvo a cargo de las consolas de grabación de 1971 a 1989, y supervisó la producción de muchos discos muy apreciados en la historia de la música contemporánea, de Nina Hagen a Depeche Mode, pasando por Bonnie Tyler, Siouxsie and The Banshees, Milli Vanilli, Boney M, Modern Talking, Alphaville y La Bouche, entre muchos otros.

La historia de Hansa está repleta de anécdotas. El sonido del grupo alemán Tangerine dreams (creado por el ingeniero Edu Meyers) fascinó de tal forma a David Bowie que prolongó lo más que pudo su estancia en los estudios, tanto que la influencia creativa del krautrock y el electro alemán se refleja en su álbum de 1977.

Otro caso es el séptimo álbum de U2, Achtung baby!, en el que la influencia de la música industrial, electrónica y dance es más que evidente. La banda irlandesa se estableció en Berlín a finales de 1990 buscando inspiración en la víspera de la reunificación alemana. En Hansa grabó una serie de tortuosas sesiones, repletas de problemas técnicos. Tras semanas de tensión, el grupo se dividió en dos bandos creativos, debido a ciertas diferencias por las influencias musicales que cada uno de ellos escuchaba entonces y por el tipo de letras que componían, provocando un lento proceso durante las grabaciones y que la banda, por primera vez, pensara en disolverse.

Eventualmente la banda regresó a Hansa para terminar las grabaciones inconclusas y trabajó en Dublín al año siguiente para terminar lo que se convertiría en Achtung baby!, uno de sus discos más exitosos. Cabe mencionar que el título del álbum significa “Atención, baby” y es una frase que utilizaba el ingeniero de sonido, Joe O’Herlihy, cuando quería tener la atención de la banda durante las sesiones de grabación.

A pesar de que a mediados de los ochenta Hansa fue adquirida por BMG y fusionada con otras disqueras como Ariola Records para formar BMG-Ariola —que después sería parte del consorcio internacional Sony BMG Music Entertainment—, el estudio sigue activo, es la fuente de interesantes propuestas y lugar preferido de muchas bandas, como R.E.M., quienes grabaron allí su más reciente disco, Collapse into now. +

Por: Diego Herrera O.

Imagen: Robert Fripp, guitarrista de King Crimson, David Bowie y Brian Eno conversan en Hansa Records. Latinstock / Corbis