LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS: ¿IR O NO IR?

LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS: ¿IR O NO IR?

Tortuga:    Ir o no ir, esa es la cuestión.
Aquiles:    Una humilde opinión: creo que debería ir.
Tortuga:    Pero si aún no conoce mis motivos para…
Aquiles:    Cierto. Pero lleva más de media hora con eso. Y, además, me está tapando la tele. ¡Vaya!
Tortuga:    Es que es uno de esos viajes de los que, al volver, se puede regresar siendo otro.
Aquiles:    ¿Otro cómo?
Tortuga:    La mirada perdida, la quijada colgante, la nula respuesta a los estímulos…
Aquiles:    Esto es por lo que está escribiendo, ¿no? Otra humilde opinión: Si adonde va no hay tiempos compartidos o tours de quinceañeras, recapacite. Tal vez sea mordido por algo que aún no haya descubierto la ciencia.
Tortuga:    Pero es que hay textos que demandan tales sacrificios…
Aquiles:    Oh, oh... Detecto la flaubertiana preocupación de no atreverse a escribir de los cartagineses si no se ha pisado Cartago alguna vez, ¿cierto?
Tortuga:    Más o menos.
Aquiles:    Tome el caso de Verne y duerma tranquilo. ¿Usted cree que puso un pie en la luna? ¿O en un submarino? Le apuesto el bigote a que le tenía miedo a los globos.
Tortuga:    Sí, pero… es que… ¡hay preguntas que se tienen que responder in situ!
Aquiles:    Muévase un poco a su derecha, por lo pronto. Veamos… así que se trata de una pregunta. Vaya, vaya… pues mucho me temo que tendrá que ir. Hay asuntos para los que no nos sirve el google earth. ¡Vaya! ¡Vaya!
Tortuga:    De acuerdo pero…
Aquiles:    Antes de que continúe, ¿Notó mi combinación de interjección e imperativo? A veces me sorprendo de mí mismo.
Tortuga:    …
Aquiles:    Qué poco sentido del humor. Se lo digo así de fácil: 42.
Tortuga:    ¿42?
Aquiles:    Sí. El sentido de la vida, el universo y todo lo demás. ¿Cómo lo habría descubierto Arthur Dent, el viajero autoestopista galáctico, si jamás hubiera abandonado las pantuflas y el sofá? Por cierto, qué fea palabra, autoestopista, ya que estamos en ello.
Tortuga:    También hay que tomar en cuenta que iban a demoler su casa y…
Aquiles:    Pero está en el DRAE, me consta.
Tortuga:    …y luego hay que aclarar que su pregunta estaba mal hecha.
Aquiles:    Aunque una palabra, fea o bella, si tiene significado, ha de usarse. “Querétaro”, por ejemplo ¿Supo que ganó el premio a la más bonita?
Tortuga:    …lo cual no es mi caso porque mi pregunta, sin más…
Aquiles:    ¿Qué tal un chivito tapeado en la plaza Corregidora?
Tortuga:    ¿Es cognoscible el ser?
Aquiles:    …
Tortuga:    ¿Es cognoscible el ser?
Aquiles:    Ehh… ¿Adónde exactamente tiene que ir para responder esa pregunta?
Tortuga:    Al subconsciente. Mire lo que me facilitó el hijo del portero.
Aquiles:    ¿El de las rastas? ¿Y no hay que contar con asesoría huichol para entrarle a eso?
Tortuga:    Ese es otro boleto. ¿Quiere? No pienso comérmelo todo.
Aquiles:    ¿No estaba escribiendo una novela de zombis contra vampiros?
Tortuga:    Cambié el tema. Y usted, no me cambie el tema. ¿Viene?
Aquiles:    …es que llevo persiguiendo este capítulo de CSI desde el jueves y…
Tortuga:    ¿Notó mi bonita combinación semántica? ¿Y bien? ¿Deja el sofá?
Aquiles:    Ir o no ir. Esa… es la cuestión. +

POR ANTONIO MALPICA:  Rollero, chorero y cuentero por vocación; ingeniero por equivocación; escribe para niños de 9 a 99; toca horrible el oboe pero en el piano dicen que se defiende. No tiene problema con la llegada del fin del mundo, siempre y cuando no lo agarre a media ducha. Y le va a los pumas.

Imagen: Douglas Adams, el autor de la célebre Guía del autoestopista galáctico.